lunes, 21 de marzo de 2016

Alegría Incondicional


Carta de Dios 21 de marzo 2016




Mis Dulces Niños:




La alegría incondicional es un estado inducido desde el interior de sus corazones, con independencia de las circunstancias y opiniones del exterior.



La alegría incondicional es un estado inducido desde el interior de sus corazones, con independencia de las circunstancias y opiniones del exterior.




La alegría incondicional por provenir de las profundidades de su Ser los mantiene al margen de la oscuridad del mundo.
Transmuta a la oscuridad externa en una neblina que los rodea pero no los toca, los hace fluir en sus vidas siendo ustedes mismos.
Significa que las bajas vibraciones debilitantes del exterior no los envuelven, porque la alegría incondicional les recuerda y afianza la conexión con su verdadero Ser.
Su Ser verdadero les amplía las percepciones de libertad personal, las expresiones de Amor, perdón, aceptación y gratitud incondicionales para consigo mismos, los saca de los ‘yo no soy’.
Suprime a los sentidos de carencia y separación mediante la recuperación del Poder personal que los hace auto-revalorizarse, lo cual los aleja del ‘falso yo del ego’ que los mantiene en la incomodidad del miedo y el sufrimiento.

Cuando se emancipan del ego ejercen genuinamente su Libre Albedrío, toman sus decisiones siempre basándose en lo que los hará felices.

Los capacita para dar rienda suelta a su creatividad.
Experimentan la confianza en sí mismos, se auto-apoyan en la firme creencia que todo saldrá bien, por tanto sienten y expresan una Alegría genuina.

Cuando le dan espacio a las Expresiones de su verdadero Yo o Ser Superior, su Espíritu les comparte la Sabiduría de sus conocimientos, lo que les permite integrarse y armonizarse a nivel interno.


Amados Hijos, la Alegría en la realidad de la ilusión es un término comúnmente condicionado por la Conciencia social que está regida por los paradigmas de la tridimensionalidad, con exclusión de la incondicionalidad y la Verdad profunda de su Ser interior.







Alegría Incondicional





Dulces Ángeles de Luz, profundicen en sus corazones para que recuperen la Alegría Incondicional de su Yo Superior, opacada por el ego y la ilusión en sus cotidianidades.


Requieren reconocer que experiencias les dan verdadera Alegría, para que salgan de la desconfianza y le pongan música a sus experiencias a través del ritmo que rescatarán de sus propias Esencias del Ser.
Que esta percepción no les parezca absurda, permítanse dejar de condicionar sus vidas al espacio mental diseñado por la Mátrix tridimensional, amplíen sus visiones abriendo sus corazones, de manera que las expandan más allá de sus horizontes de sucesos.
Salgan del círculo vicioso que les ofrece la zona de confort mental que los mantiene en el embotellamiento del ego, posibilítense abrir la circunferencia del barómetro global y oriéntense hacia la claridad que les ofrece la Conciencia de sus Centros Sagrados.
Póngale brillo a sus psiques opacadas por las emociones negativas, así modifiquen el clima interior y se concentren en sus Dones Divinos y Derechos de Nacimiento.
Dejen de sudar en afanes ajenos que los anclan en el miedo y sus derivados llamados estrés, ansiedad, vacío, aburrimiento e infelicidad, propios de los placeres efímeros de la dualidad.
Impermeabilicen su Ser de los estados emocionales de las bajas vibraciones como la depresión, aumentando las frecuencias de la Luz de sus Conciencias.
Dejen que el brillo de su propia Luz les proporcione las herramientas que revestirán a su Alma y a los Cuerpos físico, mental y emocional con el ropaje de las frecuencias superiores de su propio Espíritu.

Amados Niños, en pocas palabras, salgan de las garras del miedo de la mente ego transmutando sus limitaciones con el Don innato llamado Alegría Incondicional, que les recordará que su verdadero estado es un bienestar constante emanado de las profundidades de su Ser interior.


Les dejamos la Energía de Nuestra Mente, Voluntad, Corazón y Ser, para que amplíen la satisfacción interior revistiéndose del dulce néctar del Amor Incondicional a ustedes mismos.


Los amamos inconmensurable e incondicionalmente.