domingo, 23 de marzo de 2014

El camino delante de ti

Heavenletter # 4861 Publicada el: 17 de marzo 2014



¿Cuántas veces debes tener el corazón roto porque tu falta  de tolerancia?

Dios dijo:



¿Cuántas veces debes tener el corazón roto porque tu falta  de tolerancia?


Cuando alguien que quieres se va y que fue algo grande para ti, ¿por qué sientes que tu corazón se rompe?

Tú rompes tu propio corazón, nadie más lo hace.

Independientemente que ese alguien se quede siempre contigo o se vaya, el corazón de todos, en el mundo, tiene una mente propia.

Durante algún tiempo, los ojos de alguien pueden iluminarse cuando te ven o piensan en ti, pero puede dejar de hacerlo.

Esa persona, también, puede estar llorando la muerte de su afecto, lo mismo que tú.





Apego al amor



El apego al amor es una circunstancia natural en el mundo, incluso si es correspondido.

Una persona cuya pareja disminuyó en afecto, puede reaccionar diciendo: “No tiene derecho”.


Acto seguido, se agrega la muletilla de:


“¡Cómo puede hacerme esto!,


“¡No alcanzo a entender cómo puede hacerlo!”,



Entonces, como corolario, la culpa es creada y lanzada.



Tengan cuidado al juzgar a otros, es mejor que sigan amando.

Amar no puede significar nunca apego.

El amor es liberador y si te gusta amar, puedes hacerlo desde cualquier posición.

Puedes seguir amando a la persona que quieres, estén juntos o no.

Sin embargo, ten en cuenta que Yo hablo del amor, no de amar con apego.


Entiende que, tarde o temprano, tendrás que dejar ir al otro, no debes aferrarte, es mejor que le otorgues libertad.


Amados, si deciden continuar con la relación, desanuden los lazos que los unen en sus corazones, no tomen prisioneros.





Oportunidad de dejar ir



Si alguna vez alguien te quería y ahora ya no, es algo que le pasó a un ser querido.

Dios bendice a todos las parejas cuyos corazones permanecen juntos, pero también bendice a todos los vínculos, cuyos corazones vuelan libremente.

En cualquier caso, lo bueno viene desde el corazón.

Tu corazón puede llorar, pero incluso algo bueno puede venir desde un corazón angustiado.

Realmente, su dolor proviene de no poder salirse con la suya, de no poder tener las cosas a sus maneras, de no poderse verse a sí mismos como los más merecedores entre todos y por el miedo de caer por un precipicio.


Amados, no hay ningún precipicio.


Sean honestos con Uds. mismos y los demás, otorguen la oportunidad de dejar ir, de liberar.


 ¿Quieres que la vida sea lo que no quiere ser?


La vida tiene mente propia.





Cuidar el propio corazón



Si te sientes abandonado, fuiste tú el que se rindió, porque cambiaste a tu corazón de oro, por un corazón herido o quizás uno enojado.

Tú quieres que un ser querido nunca se vaya, pero a veces su corazón lo hace, entonces vuelves a tu corazón contra ese ser que amaste mucho antes.

Si ellos quieren restaurar o ya lo hicieron con su amor


 ¿Qué pasa con el tuyo?


 ¿Adónde se fue tu amor?




Ahora es tu amor la cuestión:



¿Qué tan confiable es tu amor?


Ahora, ¿Dónde está tu corazón de amor?


Puedes ser lo que quieras, sin embargo ten cuidado con tu propio corazón, porque los demás se harán cargo del propio.






Endurecer el corazón



Tal vez, puedas decir que estás tratando de proteger tu corazón, entonces:


¿Cómo puedes endurecer tu corazón?


¿Por qué lo resquebrajas si quieres proteger tu corazón?



Dejar ir o liberar es una cosa, pero causando estragos, incluso en tu mente, es otra muy distinta, o:


¿Quizás sea algo que se llama “seguro sin culpa”?


¿Tal vez sea algo llamado “amar sin culpa”?


Un corazón que declina o se desvanece, puede ser el precursor de un corazón rencoroso, resentido y que no perdona.





Corazón feliz



Deja que tu corazón sea feliz, es tu corazón, eres dueño de él.


Tú eres responsable de ello, no eres responsable de ningún otro corazón, sino del propio.


Amados, rieguen sus propios jardines, sin dejar de enviar amor al jardín del vecino.


Así cuando llegue el invierno y tu vergel se marchite o desvanezca, puedas continuar encantado con tú jardín, ¿no lo deseas así?


Atiende tu jardín, ponlo bajo tu cuidado y vela por tu corazón.


Haz que tu corazón sea generoso, ten un buen corazón.


Nadie está predispuesto a hacerle daño a tu corazón.


Asegúrate que no sea crítico incluso con aquél cuyos ojos dejaron de encenderse cuando te ven aparecer:



Mantén tu corazón encendido,
No como una vela para iluminar el pasado.
Más bien como una luz brillante.

¡Ilumina el camino delante de ti!