sábado, 16 de abril de 2016

Cómo experimentar los cambios


EL SER UNO - Franca Canónico






¿En estos tiempos, qué significan los cambios que estamos experimentando?





¿En estos tiempos, qué significan los cambios que estamos experimentando?




¿Estamos dispuestos a realizar cambios internos y externos para nuestro bien y del planeta?

¿Podemos realmente cambiar o no, aduciendo falta de dinero o imposibilidad de salir del sistema?

¿Nos sentimos atrapados, impotentes y esclavos de la Mátrix?



Desde que los tres libros EL SER UNO han salido a la Luz, recibo muchas preguntas de los lectores, referentes al conocimiento que en ellos se encuentra.

Me doy cuenta y percibo, por la manera de hacer sus preguntas y la opinión que a veces expresan, que:


‘Algunos no están dispuestos al cambio interior, menos al exterior en sus vidas’.


Primero debemos entender que todo cambio comienza con el Amor a nosotros mismos, a nuestro entorno y al planeta, nuestro único hogar, donde todos vivimos y donde lo harán los hijos de nuestros hijos.
También tenemos que entender que los cambios nunca se presentan de un momento a otro, por lo general,  son procesos de evolución y elevación.
Así como los alimentos de antes no son los mismos a los de este tiempo, nuestros pensamientos tampoco lo son, respecto a nuestro pasado.
Sin dudas, hemos evolucionado, elevado y sofisticado nuestra burda naturaleza de hombre, para convertirnos en lo que somos en la actualidad:


Seres más sutiles, tenues, menudos y sofisticados.



Retrocedamos en el tiempo y visualicémonos en la Edad de Piedra, ¡¡Que terrible no!!

Éramos animales carnívoros, salvajes e instintivos.
Teníamos una mandíbula prominente, colmillos y dientes grandes, que nos permitía alimentarnos de carne cruda.
Nuestro sistema digestivo estaba preparado para este tipo de alimentación;
Todo nuestro cuerpo demandaba esa clase de proteínas, porque nuestra evolución así lo requería.

Con el paso del tiempo, nuestro cuerpo fue evolucionando:

No podíamos digerir con facilidad la carne cruda;
Comenzamos a cocinarla, hasta transformar la digestión en un proceso más leve y sutil;
Nuestros dientes fueron disminuyendo en tamaño, nuestro cuerpo y huesos se hicieron más delgados y finos;
Entonces empezamos a alimentarnos no sólo de animales, sino también de vegetales;
Permitimos que nuestro cuerpo se adaptara químicamente al procesamiento de nutrientes ligeros y de fácil digestión.

Lo mismo sucedió con nuestros pensamientos y, a través del tiempo, se han ido enriqueciendo de tal manera, que podemos comparar nuestro cerebro con el de una computadora avanzada.

Cierto es que no somos los de ayer, ni seremos los de mañana.
Los cambios fueron, son y serán inminentes, tanto así, que nuestras necesidades se han ido ajustando a los mudanzas evolutivas y se han depurado de acuerdo a lo que hoy somos.

Actualmente podemos señalar y decir, con orgullo, que no necesitamos los alimentos del pasado, porque gracias a la transmisión global y a los canales informativos, el Conocimiento está al alcance de todos.

Si queremos realmente estar dispuestos a hacer nuestros cambios internos y externos, no podemos decir:
 
‘Yo no lo sabía’;

‘No los puedo realizar porque no sé cómo hacerlo’;

‘Nadie me lo dijo’;

‘No me lo enseñaron’;

‘Mis padres me criaron así’;

‘Estamos dentro de un Sistema que no lo permite’;

‘No tenemos otras opciones’;

‘Así estoy acostumbrado’;

‘No tengo dinero para hacerlo’;

‘Es muy difícil’, etc.


Y todas las demás excusas que nos imponemos para no trabajar en algo que será para nuestro beneficio personal y del planeta.

Esta manera de ser y vivir es muy cómoda, simplemente es dejarse llevar por la corriente como corderos, por conveniencia y comodidad.
No estamos dispuestos a los cambios porque nos demandan esfuerzo, averiguación, dedicación y sacrificio.
Tendremos que renunciar a gustos y costumbres a veces muy arraigadas, difíciles de erradicar.

Hemos evolucionado, nuestro cuerpo y psiquis ya no soportan Energías pesadas, densas, de difícil digestión física y psíquica.

Nuestros Cuerpos Astral y Material nos están exigiendo, cada vez más, que hagamos los cambios y nos los demuestran día a día, con el surgimiento de enfermedades físicas y psíquicas que, con frecuencia, no sabemos cómo curarlas.






Cómo experimentar los cambios




La información está a nuestro alcance, para lo que queramos:


Si se trata de dejar de comer carnes en forma general, disponemos de muchas opciones para suplir las proteínas que nuestro cuerpo necesita.
Si se trata de alimentarnos adecuadamente podemos realizarlo, todo depende de cada uno de nosotros.
Si requerimos indagar y averiguar, podemos concurrir a un nutricionista vegetariano, vegano u holístico que nos pueda guiar y aconsejar.
Podemos recurrir a otras variantes que nos permitan innovar en nuestra vida, siempre y cuando tengamos la voluntad para querer hacerlo.


Con nuestra psiquis sucede igual, podemos:

Suplir las Energías-pensamientos-negativas e inútiles que tanto daño nos hacen, por Energías-pensamientos útiles, de una calidad elevada, interesante y nutritiva, para que nuestro cerebro trabaje adecuadamente y pueda estar en buenas condiciones mentales.
Si no podemos auto-analizarnos, hay una infinidad de profesionales en el área psicológica-espiritual, que pueden ayudarnos con nuestros problemas.


A muchos de nosotros nos gustaría, en este momento, hacer los cambios mencionados pero, a veces, nos enfrentamos cara a cara, con una realidad aplastante de necesidades creadas, encastradas en el interior de un sistema que nos impide salir cuando deseamos hacerlo.

Nos agradaría dejar de usar la gasolina que tanto daño hace a nuestro planeta, pero ¿Cómo lo hacemos?
Casi todo está hecho a base de petróleo y muchos de nosotros no estamos en condiciones económicas de comprar, por ejemplo:

Un automóvil eléctrico;

Construir una casa ecológica;

O, en casos extremos, vivir como lo deseamos, en el campo y cerca de la naturaleza.


No podemos, a pesar de querer hacerlo, transformar nuestro auto de gasolina a alcohol, sea porque el país donde vivimos no usa otros combustibles o porque nos enfrentamos con barreras que nos impiden modificar lo que quisiéramos.


¡¡Calma!!



No podemos desesperarnos por querer realizar los cambios de la noche a la mañana.

Cada vida que experimentemos nos ofrecerá la oportunidad de gestar algún cambio y, de forma gradual, podremos realizarlos en su totalidad.
Debemos tener paciencia, porque las transformaciones energéticas no se realizan de un día al otro, se irán ejecutando a través de nuestras próximas reencarnaciones.
Necesitamos comprender que los cambios son procesos naturales y necesarios para nuestra evolución.
Los cambios en general nunca son drásticos, radicales, ni fundamentales, siempre se realizan de acuerdo al avance evolutivo de la especie, van acompañados del Conocimiento y Entendimiento que aportan las experiencias y vivencias individuales y colectivas.


La vida no nos pide cambios exagerados, desequilibrados, fundamentalistas, extremados, colosales y sin entendimiento.

Hagamos nuestros cambios internos y externos poco a poco, de acuerdo a lo que nos tocó experimentar en la actual existencia.
Comencemos a hacer los cambios con cordura y responsabilidad, adaptando este proceso a nuestras posibilidades y, esencialmente, a lo que se encuentre a nuestro alcance.
Deben ser realizados a través del Conocimiento y Entendimiento, para que podamos sentir en nuestro interior a la transformación física, a medida que la materia se suaviza, aligera y vuelve etérea.
Así podremos experimentar la transmutación de nuestra mente con libertad, cordura y armonía.


¡¡Despertemos y estemos dispuestos a los cambios!!



Rompamos los viejos y obsoletos esquemas que nos mantuvieron esclavizados y dependientes en creencias que nos impiden realizar nuestra transformación interna y externa, con el aumento del Conocimiento, Entendimiento y Amor!!



¡NOSOTROS NOS PONEMOS NUESTRAS PROPIAS LIMITACIONES!



Franca Canónico


www.elserunolibros.com